CASUÍSTICA
CAMBIOS EN GRUPO
Inés relata, en la primera entrevista, que tiene dos hijos. Los chicos están cursando su primaria en una escuela que ella eligió con bastante apuro, siguiendo a un grupo de papás, cuando se enteró que cerraba el colegio donde cursaron los primeros años.
Ramiro, que es en realidad por quien ella consulta, está en 2º grado, y por las notas que recibe casi diariamente del colegio, Inés está comenzando a pensar que va a tener que hacer un cambio de escuela.
Está confundida. Su otro hijo está cursando sin dificultades, obtiene buenas notas, va contento al colegio. Es obvio que está aprendiendo, “Si me guío por su performance, tengo que pensar que la escuela es excelente…pero entonces, qué pasa con Ramiro?” El grupo de compañeros de la escuela anterior que cambió junto a su hijo, sufrió una suerte diversa: algunos dejaron también esta escuela, y de los que se quedaron, parte están muy bien y otros están en una situación parecida a la de Ramiro.
Inés tiene miedo de que el colegio no le renueve la matrícula de Ramiro para 3º. La posibilidad de otro cambio la asusta, y en realidad consulta para mejorar la situación de su hijo en esta escuela.
Ella sabe que la escuela donde cursan los chicos está catalogada como una muy buena institución, el problema es que para pensar lo que sucede con su hijo, se maneja con una lógica infantil: “si la escuela es buena, y a mi hijo le va mal, el que está mal es él”.
Antes de salir a conocer nuevas propuestas, fue importante que Inés entendiera que entre una escuela y un chico se arma una relación que no siempre funciona bien. Las escuelas están pensadas para un determinado tipo de alumno y encontrar la que se adapte mejor a las características de un hijo, no es siempre fácil. Sacar a un hijo de una escuela no significa calificarla de mala: para otro hermano puede funcionar bien permitiéndole desarrollar en ella una excelente escolaridad.
En el primer cambio de escuela, ella priorizó la continuidad del grupo de compañeros de Ramiro. Ahora era el momento de pensar en él, en su historia, sus inquietudes, sus necesidades.
Lo que le sucedió a Inés es bastante común.
Cuando los padres se enfrentan a una situación adversa, como puede ser el cierre de un colegio, o un cambio en la institución que es vivido como inaceptable, formar un grupo y cohesionarse en él les permite superar la angustia, atravesar más fácilmente el duelo por lo perdido…pero hay decisiones, como la elección de una escuela para un hijo, que requieren un análisis personal.