ESCUELA DEL SOL
Un poco de historia
La Escuela Del Sol, fundada en el año
1966 por Francis L. Sweet y Mariana
Biró, se propuso realizar desde sus
comienzos una experiencia distinta
dentro del panorama de la educación
de la Argentina.
Frente a la postura escolástica y autoritaria
de la enseñanza, la nueva propuesta
se fundamentó en privilegiar los
siguientes aspectos: una metodología
científica para el aprendizaje auténtico;
lo creativo, lo expresivo y la convivencia
democrática en la comunidad educativa que conforman padres, maestros y alumnos, y la
revisión del vínculo maestro-alumno, que debe basarse en el afecto, el respeto y la atención
personalizada.
En el primer folleto de la escuela, Sweet hacía la siguiente reflexión: “La humanidad evoluciona
a pasos agigantados; aun cuando es imposible prever los acontecimientos futuros, tenemos la
certeza de su acrecentada frecuencia y magnitud. Es un deber ineludible darles a nuestros hijos
las herramientas indispensables para hacerles frente a esas incógnitas, un óptimo desarrollo de
su capacidad que les permita adaptarse en esa nueva era y modificar estructuras integrándose”.
El nombre Escuela Del Sol fue elegido con la intención de significar calor humano y constancia,
con la idea de que este fuera el clima de trabajo que imprimieran la docencia y las técnicas
pedagógicas adecuadas.
En 1966 comenzó a funcionar la Sección Preescolar y Primaria, bajo la dirección de Grace
Horne. En 1969 se abrió el 1er. año de la Sección Secundaria, cuyo rector fue el sociólogo Torcuato
Di Tella. Desde 1974, Rodolfo Dalvarade estuvo a cargo de la Rectoría.
En 1976 se completó
el Preescolar, al incorporar Salas de 2, 3 y 4 años, bajo la dirección de Bettina Caron.
La Escuela continúa formando personas independientes, positivas, que pueden autocontrolarse
y adaptarse a los cambios, dando lo mejor de sí. Para sus responsables es gratificante compartir
este proceso con personas tan lindas como son quienes integran el grupo de alumnos, docentes
y padres de la Escuela Del Sol.
Sobre los valores humanos: ¿cómo oriento a mi hijo para que sea una
buena persona?
En los últimos cincuenta años la vida ha cambiado drásticamente. Si bien se ha progresado en
el nivel, la calidad y el tipo de vida, especialmente en lo material, con los vaivenes de los últimos
veinte años se ha experimentado un importante trastrocamiento de valores.
Muchas de las instituciones, grupos de pertenencia o clubes, que velaban, enseñaban y promovían
los valores universales, han desaparecido o han dejado de prestar atención a estas problemáticas
y, por lo tanto, la gente se siente perdida y confundida.
Hoy en día se escuchan palabras que antes no eran usuales, como identidad, seguridad, transparencia,
ética, honestidad, coraje moral, cortesía, compasión, compromiso, solidaridad, responsabilidad,
trabajo, educación, justicia, participación, autorrespeto, respeto mutuo, tolerancia, convivencia
pacífica, práctica democrática.
Esto da la pauta de los cambios y de las nuevas necesidades.
Como padres y educadores es preciso liderar este aprendizaje
de nuevos códigos, dado que la calidad de la sociedad
futura dependerá mucho de esta tarea.
Es cada vez más importante el diálogo con los jóvenes,
reflexionar sobre sus actitudes y la filosofía de vida que
sus conductas implican.
Es necesario saber que siempre se van a presentar distintos
caminos a seguir: uno, que exige una actitud responsable
y personal; otros, en los que la decisión no pasa por uno
mismo. También hay que saber que, frente a las opciones,
siempre está el camino ético, moral, responsable y también
el otro, quizás atractivo o fácil, pero no correcto.
Es muy desgastante para todos vivir rodeados de la mentira,
la corrupción y los usos abusivos. En este contexto, es muy
difícil que los jóvenes puedan optar por tomar el camino más
complicado, el que no mostrará placer inmediato sino un
más profundo bienestar con el paso del tiempo y también la
seguridad de sentirse orgullosos, respetados y felices.
En definitiva, la inquietud es: ¿cómo oriento a mi hijo frente a
todo esto para que sea una buena persona? Los hijos no
son la promesa de mañana… son los ciudadanos de hoy
y, como tales, deben actuar responsablemente de acuerdo
con su edad. Familia y escuela trabajan en conjunto
acompañándolos.
Después de más de cuatro décadas educando en el tradicional edificio de Ciudad de La Paz y
Jorge Newbery, la Escuela Del Sol inauguró nueva sede en marzo de 2009 en la calle Crámer 450,
en una bella cuadra arbolada, a escasos 200 metros de donde estuvo siempre, pero en un espacio
más cómodo, más silencioso y más amplio que su ubicación anterior.
“Enseñamos a muchos... de a uno por vez”.

